La muerte en los últimos días de Antonio Puerta, de un jugador de voleibol francés y un futbolista israelí, ha abierto de nuevo el debate sobre la importancia de los reconocimientos médicos en los deportistas.
Sin embargo, no deberíamos quedarnos en el deporte profesional o de élite. Esto es sólo una representación pequeña de la población española que hace deporte.
Por un lado los parques están llenos de personas haciendo deporte: corriendo, fútbol, baloncesto, patinando. En principio se trata de deporte aficionado, pero en esos parques, en esos caminos hay gente que se prepara carreras, marathones…. No son gente que tenga licencia en ninguna federación, pero hacen una actividad física intensa. De la misma manera que las empresas realizan reconocimientos médicos, sería muy conveniente que los servicios de salud de cada Comunidad Autónoma realizaran un reconocimiento médico anual. Se trataría de un crédito anual, para que cada ciudadano acudiera a los servicios médicos cuando pudieran para ese reconocimiento. Este mismo examen puede servir para agilizar otros reconocimientos: examen de conducir, armas, empresas….. Si el cuerpo de una persona es el mismo, ¿por qué realizar multitud de reconocimientos médicos?
Pero por otro lado hay muchos deportistas con licencia. En la totalidad de las disciplinas se exige un reconocimiento en forma de firma de un médico colegiado. En un número más elevado de lo que sería deseable, se trata de un formalismo que se cumple sin haber pasado un examen para conocer el estado del deportista. Los participantes suelen pertenecer o bien a colegios o bien a clubes. Estos son responsables también, del estado de salud de sus deportistas. Del mismo modo que comentabamos que un reconocimiento único para “ciudadanos” podría unficarse, para los deportistas con licencia, ocurre algo parecido. Un examen potente para deportistas con validez temporal podría ser utilizado para otros fines: colegios, permisos de conducción.
El planteamiento es cuidar, prevenir. Evidentemente, es necesario algunas de las cosas que se hablan estos días: desfibriladores en pabellones, polideportivos, pero también es necesario prevenir y conocer los límites de cada cuerpo, sobre todo en el caso de deporte aficionado.
