Reflexión sobre las canteras en los clubes deportivos

cadete_a_mascLas canteras es uno de esos conceptos con los que se le llena la boca a muchos dirigentes y aficionados deportivos pero que creo es uno de esos conceptos sobre los que no se ha hecho una reflexión a fondo. Los clubes de alta competición sean del deporte que sean, tienen la obligación de que en sus estructuras y organigramas aparezca la palabra “cantera”. Sin embargo, esa obligación no se traduce en una obligación de trabajo o de planificación a medio plazo, pues a corto la cantera pierde su sentido.

Pongamos ejemplos reales: un jugador/a de 13 años destaca en su club de barrio o en su colegio y un ojeador de un club “importante” decide ficharlo. Se habla con los padres, se suelen hacer promesas, que unas se cumplen y otras no y se embelesa al jugador/a con su futuro. Como este caso, se darán unos cuantos más de su edad y habremos conseguido dos cosas:

  1. sacar al jugador/a de su habitat natural de amigos, compañeros, estudios, pues a menudo debe realizar desplazamientos muy largos que repercuten directamente en el tiempo de estudio.
  2. desvirtuar la competición porque los buenos jugadores/as están concentrados en 2-3 equipos, negando la posibilidad de crecer a los clubes de origen porque les quitan a los jugadores a edades tempranas, estando demostrado que los buenos jugadores ayudan a mejorar el nivel del resto. Además estos jugadores solo competirán en 5-6 partidos durante la temporada al no encontrar nivel en el resto.

Esto no significa que no se pueda fichar a los jugadores/as talentosos/as, sino que habrá que esperar a que entren en una etapa donde esté claro que es una apuesta deportiva y personal del club en cuestión. Desgraciadamente, muchos de esos jugadores/as fichados en edades tempranas a los dos años deben volver a sus clubes de origen porque “no dan la talla” suficiente para ese nivel de competición. Se trata por tanto de un error de esos ojeadores que influye durante dos años en los clubes de origen, en el jugador/a, en los padres, en los amigos y lo más peligroso en los estudios.

Curiosamente los buenos deportistas suelen ser también buenos estudiantes, por eso creo que los clubes deben cuidar y planificar esa parte de las canteras que a menudo es solo una declaración de buenas intenciones. Instalaciones, tutores, medios son conceptos que deberian manejarse, aplicarse y monitorizar durante la estancia de los jugadores/as en las canteras.

Pero aún así, hay muchos jugadores/as que llegan hasta el final, hasta edades seniors. Y allí llega otro punto crítico: el no jugar, la cesión, la venta del jugador. Aqui entran criterios económicos: cuánto ha costado un jugador desde la cantera? para venderlo solamente? no hay más opciones?. La cantera es rentable social, deportivamente y también como marca (preguntarselo al Barça después de esta temporada), pero no creo que economicamente deba ser rentable.

Por todo ello creo que los clubes antes de poner la palabra cantera, deben hacer una reflexión conjunta directivos y técnicos de qué entienden por cantera y cómo ven esos jugadores dentro de 6-8 años.

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